Más Allá del Camino / La Gran Búsqueda



El Sol no discrimina a nadie, 


ilumina a todos por igual


aunque no todos perciban la misma Luz.


"...Poco a poco la Aurora comenzó a teñir el cielo con delicados trazos de fuego. Un fuego cuya delicada llama se extendía con mesura, como el amor que no obedece a pasión, sino a su esencia más pura. Al principio rojo, después anaranjado. “¡Ya falta poco!”, pensó, mientras con celeridad apuraba el paso con la intención de encontrar un lugar apropiado para poder contemplar detenidamente el momento más sublime del día.

...El Sol se fue asomando sin prisa,  semejante a una fina línea dorada a ras del horizonte, poco a poco transformada en cúpula, y más tarde en esfera radiante y dorada resaltando frente al azul del cielo.

Con gran solemnidad se fue elevando gracilmente, vistiendo el valle y toda la Tierra de luz y de color. De esa forma, con mano blanda pero segura, la luz dispersó lo oscuro de la noche. Y el día fue.

Las aves, posadas aún sobre las ramas, desperezaban sus cuerpos y se aseaban, preparando sus plumas para el vuelo, mientras dejaban escuchar el sonido de sus cantos por todo el entorno, dichosas de recibir de nuevo el regalo de un nuevo día."


Más allá del Camino / La gran búsqueda 

Santiago Erendi